PARÁBOLAS

Parábola de la llave perdida

En el Reino de las Cielos, dice el Señor, ocurre, aquel hombre que un día recibió una llave hermosa. Se la habían regalado y él no se atrevió a probarla ni a preguntar qué puerta abría, pero se alegró mucho de tenerla, pues era una llave preciosa.Poco a poco, sin saber cómo, la edad fue quedando abandonada en un rincón de su bolsillo secundario de su exquisito terreno azul marino. Pasó mucho tiempo y un día tuvo necesidad de la llave. Le buscó y no encontró lograr del caso es que ni siquiera sabía cuando la había perdido.

En el Reino de las Cielos, dice el Señor, a veces pasa algo semejante. Uno recibe la fe, la disfruta en familia, la goza con su grupo, pero para nada la utiliza, en nada le incomoda, nunca la pone a prueba. Y una fe posibilidad de esta manera, con toda seguridad se pierde, sin ni siquiera advertir cuando.

Pedro José Ynaraja

 

Parábola de la sencillez y humildad

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


Los discípulos se encontraban incómodos. Antes de cenar, el Maestro les lavó los pies a cada uno.

Todos se negaban a que hiciera tamaño gesto de humillación. Un Maestro no puede hacer algo así.

¿ Tan torpes sois que todavía no me habéis entendido después de tres años con vosotros?

Sí, Maestro. Somos torpes. Nunca hemos visto en Israel que el señorito haga cosas así. Debe comprendernos.

- ¡Vamos, dejaros de tonterías!

- Y sin más, les lavó los pies a todos.

- Pedro parecía el discípulo más cabezota.

- Ante la recriminación del Maestro, aceptó.

- ¿Por qué creéis que hago esto?

- No, no tenemos ni idea.

- Para que sepáis que he venido a servir y no a que me sirvan. ¿Veis la novedad de mi reino?

¿Qué prefieres tú muchas veces?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre, hoy he tenido con mis discípulos otro gesto más de nuestro mundo nuevo. No me han entendido hasta que les he explicado aparte su significado. Son duros de mollera pero poco a poco van entendiendo algo. Hágase tu voluntad durante el poco tiempo que me queda de estar físicamente ante ellos.

PRECES

- Por la juventud: para que sepa que existe más dicha en servir que en ser servido, roguemos al Señor

- Añade tus intenciones

Señor, aunque no entendemos a tu Hijo, le queremos. Por eso te decimos: Padrenuestro